Después del tuc tuc tic tuc tuuuc.
Después de oír decir Feliz Navidad de boca de quienes regularmente no dan ni lo buenos días.
Después de oír por enésima vez que el verdadero significado de la navidad no son los regalos.
Después de ver que el que se anda haciendo el muy cristiano el resto del año se declara ateo.
Después de ver a mucha gente dejarse el sueldo, el aguinaldo, lo poco ahorrado y el credito bancario en los regalos.
Después de ver a muchos comer tamales y beber ponche hasta casi reventar.
Después de ver a muchos agringados que ya no quieren comer tamales sino solo chompipe relleno o pierna de coche horneada.
Después de saber que el consumo de chocolate y galletas para estas fechas siempre rompe récord.
Después de brindar una y mil veces por el natalicio de chusito.
Después de aullar todas la canciones navideñas que medio te sabes.
Después de descubrir que los patojos no son tan babosos y ya no se creen lo del panzón vestido de rojo.
Después de oír hasta el trauma el jojojojojooooo.
Después del cueterío.
Después de la goma del día de navidad.
Después de abrir los regalos y descubrir con tristeza que no es lo que se quería.
Después de descubrir por fin que lo que le faltaba al nacimiento era el niño Jesús.
Después de comer libras y libras de uvas, manzanas y nueces.
Después de brindar una y mil veces por el nuevo año.
Después de oír a muchos prometer a los cuatro vientos que ahora si que dejaran de fumar, que van a adelgazar, etc.
Después del brindis del bohemio.
Después de intentar hacer una cuenta regresiva tipo NASA.
Después de gritar a todo pulmón, Feliz Año Nuevo Dos Mil... ¿cual toca muchá?
Después del otro cueterío.
Después de la goma de año nuevo.
Después de descubrir con alivio que los patojos no tienen ni idea de quienes son los reyes magos.
Después de esperar algún regalo más el día de reyes.
Después de descubrir que ya nadie celebra el día de reyes.
Después de quitar todos los adornos navideños que han sobrevivido.
Después de descubrir que no existe la tal cuesta de enero.
Después de descubrir que en enero lo que hay es un abismo.
Después de recordar que el año pasado juraste ya no celebrar la navidad.
Después de jurar por un año más que la próxima navidad no la celebras.
Después de regresar a la tan amada y a la vez odiada rutina.
Después de todo esto... vuelve HISTORIAS&OPINIONES.
Y por falta de ingenio solo puedo darles la felicitación clásica:
Y
PROSPERO AÑO NUEVO
¡¡¡Nos vemos en Enero!!!













